Tres Cantos cierra el primer año de aplicación de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Gestión del Padrón Municipal de Habitantes con un balance positivo, tras la tramitación de 48 expedientes de comprobación de residencia. La normativa, pionera en la Comunidad de Madrid, busca garantizar que el empadronamiento refleje la residencia real y efectiva de la población.
Durante este periodo se han activado expedientes en aquellos domicilios donde se solicitaba el empadronamiento de más de ocho personas, tal y como establece el artículo 15 de la Ordenanza. El procedimiento se ha aplicado únicamente en situaciones que requerían una verificación adicional y ha contado con la colaboración de la Policía Local, encargada de emitir los informes necesarios para acreditar la residencia habitual de los solicitantes.
Los datos recogidos reflejan el funcionamiento ordinario del sistema de control. La mayoría de los expedientes han concluido con informes favorables, lo que ha permitido formalizar el empadronamiento con plenas garantías legales. En otros casos, los solicitantes han desistido voluntariamente del trámite o no han continuado con el proceso de comprobación, evitando así empadronamientos que no cumplían los requisitos exigidos por la normativa. Algunos expedientes permanecen aún en tramitación, a la espera de los informes correspondientes.
Un censo ajustado a la realidad
El padrón municipal constituye un elemento clave para la planificación de los servicios públicos, la asignación de recursos y la financiación local. Mantener un censo ajustado a la realidad demográfica resulta esencial para dimensionar adecuadamente servicios como la educación, la sanidad, la seguridad, el transporte o las políticas sociales, según subraya el balance del primer año de aplicación de la ordenanza.
En este sentido, la concejala de Vivienda, Ana Isabel Pérez, ha señalado que el procedimiento “no persigue fines sancionadores, sino que tiene un carácter preventivo y garantista”, orientado a asegurar el equilibrio entre el derecho al empadronamiento y la obligación municipal de velar por el interés general. Pérez ha destacado además que la aplicación de la ordenanza se ha desarrollado con criterios de proporcionalidad, transparencia y respeto a los derechos de la ciudadanía, así como la coordinación entre áreas municipales para garantizar un proceso ágil y ajustado a la normativa estatal.
El empadronamiento, recuerda el Ayuntamiento, es un derecho básico que permite acceder a servicios esenciales, pero también una obligación que debe ejercerse con responsabilidad. La ordenanza establece un marco de actuación que refuerza la seguridad jurídica, previene situaciones de fraude o empadronamientos ficticios y contribuye a preservar la calidad de los datos municipales.
Con este balance, el Consistorio reafirma su compromiso con una gestión rigurosa y transparente del Padrón Municipal y anuncia que continuará aplicando esta normativa como parte de su política de buen gobierno y mejora continua de los servicios públicos. La ordenanza y la información relativa a su aplicación pueden consultarse en la web municipal.